Sunday, March 30, 2008
Tuesday, March 11, 2008
La verguenza de Buda
Una pequeña directora (tan solo tiene 19 años), es la realizadora de esta película que transcurre en el desconocido, juzgado y prejuiciado Afganistan. Aquel país del que solo sabemos por sus bombas, sus talibanes, sus explosiones de enormes Budas de cientos de años de antiguedad, su "ejercito de liberación" mascador de chicles, las imágenes de las mujeres detras de sus burkas, los civiles armados , las ejecuciones en la plaza pública...
Es una historia que habla acerca de los espejos de la sociedad, los niños (aprieta en el hipervínculo para volver a un post del año pasado sobre el tema). Una historia simple, que muestra a través de una óptica infantil e inocente a un país dividido por la violencia de las armas, donde no importa realmente a cual bando perteneces (de hecho los niños en sus juegos cambian continuamente de bando) la violencia de género, la intolerancia ideológica, la pobreza y las condiciones de vida extremas. Al mismo tiempo, el idealismo, la belleza de lo cotidiano, lo simple, la lucha por salir adelante, la lucha por la educación de un pueblo marginado, la belleza de las personas que a pesar de todo siguen trabajando, siguen viviendo y soñando con que quizás en algún momento todo acabe.
Una película con tiempos e historias en clave de niño, simple e ingenua y al mismo tiempo conmovedora y a ratos brutal.
Tarragona
Hace unos días fuimos a conocer Tarragona junto a nuestros amigos Berni (a la que conocí en el master) y Sergio. Es lo más cerca que he estado de un anfiteatro de la época de los romanos en tal estado de conservación. Impresionante. "La victoria romana sobre los cartagineses y la incorporación de Hispania a la República romana aceleró el proceso de consolidación de las defensas de la ciudad, que en un primer momento eran simplemente un empalizada. Allí reunió César a sus legados durante la guerra civil contra Pompeyo, y debido a la lealtad mostrada por los tarraconenses, éste concedió a la ciudad en el en el 45 adC. el rango colonial con el título de Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraconensis.
Fue durante los años 26-25 a.C. cuando Tarraco adquirió una mayor relevancia como ciudad, debido a la presencia imperial, Tarraco se consolidó como la capital de la Hispania Citerior Tarraconensis, y recibió un fuerte impulso urbanístico, una muestra del cual es el teatro y la monumentalización del foro local." (wikipedia)
Tarragona vale la pena porque tiene una "ruta arqueológica" bien organizada que permite recorrer la parte antigua en un paseo interesante y variado. Eso justifica el viaje de todas maneras. Lo malo de Tarragona es su playa. En verdad la playa no es mala pero es prácticamente imposible llegar a ella. Para poder terminar nuestro paseo sobre la arena, tuvimos que arriesgar la vida cruzando por las vías férreas. (Suena más aventurero de lo que fue). Una vuelta eterna para poder llegar al mar. Insólito que no tengan más acceso pedestre. Pero bueno, basta de reclamos. Aquí unas fotos del paseo.



