London Bridge
Bueno, esa parejita, que vive en Londres en una casita como de cuento, son nuestros amigos Nicolás y Margarita, quienes nos pasearon por todos lados, logrando que 3 días se transformaran en algo así como una semana, dada la intensa caminata.
JP y yo quedamos fascinados con la "capital del Imperio". La verdad es que todavía se huele en Londres su reciente pasado colonialista; se ven protestas frente al parlamento de grupos de somalíes, etíopes y de paquistaníes, se ve por las calles a al menos "1 representante de cada país del mundo". Y pareciera que se convive naturalmente con todos estos colores y procedencias. Producto de lo anterior pudimos probar comida deliciosa proveniente de asia, de áfrica, porque en cada esquina hay algún restaurant o mercado donde comer cosas "multiculturales".
Otra cosa: conocer Londres con sol es una suerte. Ya lo sabemos e íbamos preparados para lo peor, para una persistente nube negra sobre nuestras cabezas. Y en cambio tuvimos los cielos más increíbles que hemos visto en el último tiempo, con unos colores que parecián cuadros. Si, es cierto que la luz se acaba temprano. Pero Londres de noche, con el río Thames y todos su edificios emblemáticos iluminados es maravilloso. No hay nada que hacerle, las ciudades con agua son siempre más lindas. Que ganas que el Mapocho en el futuro fuera un río de aguas cristalinas y riberas caminables y llenas de cafecitos y parques. (Soñar es gratis).
Lo otro que nos encantó de Londres es su "escala humana". La encontramos una ciudad amigable, sin tantas torres enormes, llena de callecitas donde es posible encontrar edificios de 4 pisos de altura, con mucha vida de barrio, gente en las calles, moviéndose en metro, caminando por los parques. Gente que vive su ciudad. Pese a que tengamos que cambiar euros y andar con moneditas con la cara de la Reina y que la $$ se haga nada, vamos a tener que volver a Londres. Definitely. So, Dears Margaret and Sir Nicolas, esperen pronto otra visita a su inglesa casita que parece postal. AQUÍ Fotos para los curiosos.






