Feriado por aquí
Hoy es feriado en toda España, en recuerdo del logro de la Constitución Española de 1978, la norma suprema o máxima del ordenamiento jurídico español, consecuencia de un proceso histórico denominado Transición Española que convirtió el régimen franquista de 1975 en una Monarquía parlamentaria.
Las autonomías
La Constitución de 1978 rompe una tradición centralista iniciada en 1700 por Felipe V. Como intento de solución al problema regional y a las reivindicaciones de los grupos nacionalistas vasco y catalán, sin olvidar las minorías nacionalistas gallegas, valencianas, canarias y andaluzas, se crea un nuevo modelo de Estado descentralizado, en el cual cada región se convierte en una comunidad autónoma con autogobierno, parlamento autonómico, tribunales de ámbito regional y un Estatuto de autonomía que establece el modelo y las competencias que puede asumir.
La Carta Magna establecía dos posibilidades de autonomía. Las nacionalidades históricas, Cataluña, País Vasco y Galicia, seguirían una vía rápida y con mayores competencias (aplicación del artículo 151). Andalucía también consiguió el título de nacionalidad histórica, gracias a que así lo solicitaron la mayoría de sus ayuntamientos y fue ratificado en referéndum el 28 de febrero de 1980.
El resto de regiones se regiría por el artículo 143, excepto Navarra (que se constituía en Comunidad Foral respetando su peculiar tradición foralista). La concesión de la autonomía se dilató más en el tiempo y la transferencia de competencias fue más lenta.
Entre el 18 de diciembre de 1979, cuando se aprobaron los primeros Estatutos de Autonomía de Cataluña y País Vasco, y febrero de 1983, todas las regiones se constituyeron en Comunidades Autónomas. Los dos últimos Estatutos de Autonomía han sido los de Ceuta y Melilla (1995), estableciéndose como Ciudades Autónomas.
De forma paulatina, durante los últimos veinte años, el Estado ha transferido competencias a las Comunidades Autónomas. Dos de las últimas materias que se han transferido han sido sanidad y educación. Hoy en día, cada una de las Comunidades Autónomas puede legislar en cuestiones sanitarias y educativas de manera diferente al resto de España. (fuente: wikipedia)
La Constitución de 1978 rompe una tradición centralista iniciada en 1700 por Felipe V. Como intento de solución al problema regional y a las reivindicaciones de los grupos nacionalistas vasco y catalán, sin olvidar las minorías nacionalistas gallegas, valencianas, canarias y andaluzas, se crea un nuevo modelo de Estado descentralizado, en el cual cada región se convierte en una comunidad autónoma con autogobierno, parlamento autonómico, tribunales de ámbito regional y un Estatuto de autonomía que establece el modelo y las competencias que puede asumir.
La Carta Magna establecía dos posibilidades de autonomía. Las nacionalidades históricas, Cataluña, País Vasco y Galicia, seguirían una vía rápida y con mayores competencias (aplicación del artículo 151). Andalucía también consiguió el título de nacionalidad histórica, gracias a que así lo solicitaron la mayoría de sus ayuntamientos y fue ratificado en referéndum el 28 de febrero de 1980.
El resto de regiones se regiría por el artículo 143, excepto Navarra (que se constituía en Comunidad Foral respetando su peculiar tradición foralista). La concesión de la autonomía se dilató más en el tiempo y la transferencia de competencias fue más lenta.
Entre el 18 de diciembre de 1979, cuando se aprobaron los primeros Estatutos de Autonomía de Cataluña y País Vasco, y febrero de 1983, todas las regiones se constituyeron en Comunidades Autónomas. Los dos últimos Estatutos de Autonomía han sido los de Ceuta y Melilla (1995), estableciéndose como Ciudades Autónomas.
De forma paulatina, durante los últimos veinte años, el Estado ha transferido competencias a las Comunidades Autónomas. Dos de las últimas materias que se han transferido han sido sanidad y educación. Hoy en día, cada una de las Comunidades Autónomas puede legislar en cuestiones sanitarias y educativas de manera diferente al resto de España. (fuente: wikipedia)
Pues bien, por aquí en Barcelona, la verdad es que la fiesta se nota poco. No hemos visto ni siquiera 1 banderita española colgada en los balcones. Tal vez nos ha tocado con particuar fuerza el descontento catalán con la administración española. Este año, los problemas eléctricos y los eternos problemas de renfe y de transportes en general (accidentada construcción del ave) han logrado generar un clima de "fastidio" que explica que el otro día nos hayamos encontrado con una manifestación de más de 100.000 personas, la mayoría de pañuelo con la bandera catalana al cuello. Una´bastante educada multitud, que con coches y niños subidos sobre los hombros, gritaban consignas en catalán y cargaban algunos letreros del tipo: "Ex-paña es mort" "Viva Catalunya lliure".
Aunque la manifestación era para alegar por "el derecho a decidir"vinculado a temas de administración de las infraestructuras, transporte etc. , la multitud parecía bastante más inclinada a decidir una nueva constitución que proclamase la independencia que un nuevo aeropuerto para la ciudad.
Otra cosa son los números, que indican que aproximadamente un tercio de la población catalana se declara independentista. Y que muchos otros se ríen sólo de imaginarlo. Pero quedándonos con las percepciones subjetivas, les podemos contar que nosotros tenemos la sensación de estar viviendo en un país muy particular, que de español tiene mucho y muy poco. Que aquí parecen empecinados en la diferenciación como si de crisis adolescente se tratase: eso es lo que lleva a preguntarse si de fondo quieren o no la independencia o más bien exigen de los "padres" (estado español y sobre todo gobierno de madrid) una atención, preocupación, dedicación y diálogo que este año ha sido tan pero tan mala, que si siguiéramos con la metáfora, de seguro implicaría una cita a estos padres a servicios sociales, por sospechas bien fundadas de negligencia.



1 Comment:
Muy interesante tu articulo porra...
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